viernes, 6 de marzo de 2015

EL MITO HAITIANO


OPINION: Doscientos años mintiendo
Por MANUEL NÚÑEZ
EL AUTOR es historiógrafo, poeta y profesor universitario. Reside en Santo Domingo.
Durante dos centurias, los haitianos se han acostumbrado a vivir con la mentira. Han creído todas las supercherías elaboradas por sus historiógrafos: desde considerarse descendientes directos del indigenismo hasta añadirle a su historia episodios que no le corresponden (Nau: 1894).Falsos recuerdos, invenciones, falacias. Con esas montañas de falsificaciones han levantado un ideario totalmente desconectado de la verdad histórica; fundado en la necesidad que tienen algunos de favorecer la dictadura del débil; de disminuir la crueldad de los miserables y, en los casos peores, de enmascarar completamente la realidad. (Roy-Fombrun:1981).
1. La primera mentira que se ha divulgado entre sus historiógrafos es que la historia de Haití comienza con la llegada de Cristóbal Colón el 6 de diciembre de 1492.En todos los manuales que se enseñan en ese país, incluido los que han escrito los intelectuales como Jean Price Mars (1874-1969) han repetido este cuento. En realidad, Haití fue creado como consecuencia del desplome de la colonia francesa de Saint Domingue (1697-1804). Sobre las ruinas de la colonia francesa se levantó el Imperio de Haití. El indigenismo haitiano que se adjudica porciones de la colonización española que pertenecen exclusivamente a la historia dominicana, es una suplantación fraudulenta, una extravagancia sin base documental. ( Price Mars:1953)
2. Otro embuste difundido al nivel internacional, es que Toussaint Louverture es el gran héroe libertador de la raza negra en Haití. Es una tesis desconectada de los hechos históricos. En primer lugar, Louverture no eliminó el sistema de plantación y de trabajos forzados de los antiguos esclavos de Saint Domingue. En segundo lugar, el Fatras Baton como se le conocía permaneció diez años en el poder en la colonia francesa (1792-1802) y en todo ese tiempo se negó permanentemente a proclamar la Independencia. La correspondencia entre el gobernador español Joaquín García y Toussaint Louverture dan cuenta menuda de la intención de hacer una acuerdo con los españoles para traspasarle plenamente el control de la colonia a España (Deive: 2000). En la correspondencia entre Louverture y Napoleón Bonaparte muestran que este siempre se consideró a sí mismo como un soldado de Francia, tras el alzamiento de esclavos del 22 de agosto de 1791 en las haciendas de Turpin y Lagoscette. A mí que no me cuenten paparruchas ¿Dónde diablos está ese ideario de libertador ejemplar, digno de ser imitado en el resto del continente? Si esto no es mitomanía, fabulación fácilmente refutables, ¿qué es, entonces, la mitomanía?
3. La ocupación de 1822 les otorgó a los dominicanos derechos que no tenían. No tuvo la abolición de la esclavitud en Santo Domingo hecha por Toussaint Louverture las repercusiones que se le atribuyen. Primero, existía en Santo Domingo un régimen de manumisión de los esclavos, estos compraban su libertad, y la mayoría de la población negra ya no era esclava. Segundo, sistema de plantación que tenía primacía en Saint Domingue era mucho más rígido que el sistema de producción predominante en Santo Domingo que era el hato ganadero. Los libertadores haitianos implantaron el sistema de trabajos forzados o la corvée que provocó rebeliones llamadas jacqueries. Los haitianos suprimieron nuestra independencia y nos obligaron a pagar la de ellos. Para solventar la deuda que Boyer contrajo con Charles X, Rey de Francia, hubo que desmontar grandes cantidades de bosques dominicanos de la porción sur de nuestro territorio
( Ardouin: 2005)Privaron de todos los derechos a la población blanca dominicana, que regresó al país tras los primeros años de la ocupación y fueron tratados como extranjeros. Les confiscaron las tierras a los dominicanos, traspasándola a la élite de su ejército; prohibieron la lengua española en las comunicaciones oficiales con la autoridad; cerraron todas las escuelas de Santo Domingo, incluyendo la Universidad ( Brutus:1948) ; importaron población extranjera, para hacer predominar a la población negra. Nos aplicaron el mismo despotismo brutal, plagado de presidentes vitalicios, reyezuelos y emperadores que emplearon en su territorio. Nos trataron peor que un pueblo conquistado.
4. Haití venció a las tropas del Imperio de Napoleón. En absoluto. Las tropas de Napoleón al mando de Víctor Emmanuel Leclerc fueron vencidas por tres factores fundamentales. 1. El bloqueo naval de los ingleses impidió que las tropas que debían abastecer a los franceses penetraran en la isla de Santo Domingo. 2. La fiebre amarilla eliminó a unos 28.000soldados franceses de los 35.000 que eran el total de las tropas. Todo el Estado Mayor falleció a consecuencia de la fiebre amarilla, incluyendo al propio Leclerc que murió en la isla de La Tortuga; la expedición quedó acéfala, sin mando. 3. Los batallones de los soldados polacos, llegados con las tropas napoleónicas, se rebelaron contra Francia y obraron a favor de los esclavos. 4. La mala conducción llevada a término por los sub oficiales y la intervención directa de tropas inglesas en beneficio de los esclavos provocó la capitulación de los franceses y la proclamación de la Independencia el 1 de enero de 1804 en Vertieres ( Guanahibes).
5. Haití expulso a los franceses de la isla de Santo Domingo. Los haitianos no vencieron a las tropas francesas. Porque Francia continuó gobernando la porción española de isla, apoyada en el Tratado de Basilea de 1795, mediante el cual Manuel Godoy, Duque de Alcudia y Príncipe de la Paz, cedió la porción española de la isla a trueque de las provincias vascongadas ocupadas entonces por las tropas napoleónicas. El Gobernador de Santo Domingo era Louis Ferrand. La Era de Francia en Santo Domingo (1802-1809) concluye con la batalla de Palo Hincado y la derrota de los franceses. De manera que son los dominicanos al mando de Sánchez Ramírez, quienes lograron expulsar a los franceses de la isla de Santo Domingo. Esto es una demostración de que no es verdad de que Haití venciera al glorioso ejército napoleónica, tal como aparece en la propaganda que ellos mismos divulgan. Ese, señores mitómanos, es un logró del caudillo dominicano Juan Sánchez Ramírez. Como se ve, se les inventa un pasado glorioso, a esas masas ignorantes, para consolarlas de su vida fracasada y miserable.
6. La leyenda pregonada hasta en los folletos turísticos nos dice que Haití ha realizado una epopeya de la libertad. Rotundamente falso. El régimen implantado por la revolución haitiana , el imperio de Haití, no tenía las credenciales de una sociedad de derechos.
Implantaron el sistema de los trabajos forzados. La población se hallaba obligada a trabajar para mantener a los soldados del régimen. Era, pues, un régimen militar. Una estratocracia.
Instauraron un régimen de exclusivismo racial. El artículo 12 de la Constitución le veda la nacionalidad y la propiedad a las personas blancas. Esta circunstancia que suponen el racismo anti blanco se mantuvieron vigentes hasta la ocupación de Estados Unidos (1915-1934). La reforma constitucional de 1920,realizada por las tropas de ocupación permitieron por vez primera durante la existencia del Estado haitiano, el derecho de propiedad a las personas de raza blanca.
Ninguna de las formas políticas creadas por los haitianos supusieron la libertad para su pueblo. Ni el imperio de Jacques 1 ( J. J. Dessalines) (1804-1806), ni la Monarquía de Henri Christophe (1806-1820), ni la presidencia vitalicia de Alexandre Sabes, alias Petion (1806-1818) y de Jean Jacques Boyer (1818-1843), ni el Imperio de Faustin Soulouque (1847-1859).
Sus creaciones políticas no tuvieron repercusiones en un ninguna parte del mundo. Sólo los dominicanos padecimos las consecuencias fatales de esa circunstancia especialísima. Ni en términos jurídicos, ni en sistema política ni socialmente significó un progreso, el régimen nacido de la Independencia de Haití. Jean Jacques Dessalines, el fundador del Estado, se hizo coronar emperador. Estableció un régimen despótico y brutal, al punto que los propios súbditos del régimen, le tendieron una emboscada en Pont Rouge y lo asesinaron en 1806. Su cuerpo fue masacrado. Una loca llamada Defilee, recogió su cabeza y la llevó a una tumba conocida. Con palabras muy escuetas se nos echa de ver el carácter de Dessalines. He aquí una cita de Madiou:
“Hay mucha crueldad en lo que estamos haciendo –decía-. Es necesario, sin embargo, para que se afiance nuestra independencia. Quiero que el crimen sea nacional, que cada uno empape su mano en sangre, que los débiles y los moderados, a quienes brindamos a pesar suyo la felicidad, no puedan decir un día: No hemos participado en esas fechorías, es Dessalines, Jean Jacques, el bandido, el verdadero responsable. ¡Qué me importa el juicio de la posteridad sobre semejante medida que la política hace necesaria si salvo a mi país” ( Madiou: 1985)
El Rey Henri Christophe, el más extraordinario de sus gobernantes, construyó a 900 metros de altura, la ciudadela La Ferriere, el esfuerzo costó más de 18.000 muertos. El Rey restableció la esclavitud ; con la barbarie del trabajo esclavo logró progresos notables en su economía. Ninguno de sus prohombres, sedientos de sangre, puede servir de ejemplo moral.
7. la República Dominicana no fue un desprendimiento de la unidad nacional de Haití
Toda la isla de Santo Domingo perteneció cabalmente a la Corona de España desde 1492 hasta 1697, cuando tras el Tratado de Ryswick nace la colonia francesa deSaint Domingue. Lo que posteriormente se llamará Haití es un fenómeno que comienza a formarse strictu sensu en los albores del siglo XVIII. A comienzos de 1700, según el Censo de Marina de Francia, había en Saint Domingue 13.000 habitantes. No olvidemos que el asentamiento francés de la isla La Tortuga, surgido tras las paces de Nimega (1678) y de Ratisbona (1684) fue cabalmente destruido en la Batalla Real de la Limonade, el 21 de enero de 1691. Por lo tanto, el asentamiento de 1697, de resultas del Tratado firmado en el Castillo de Ryswick entre el Rey Louis XIV y su nieto Felipe IV,tenía ya un carácter oficial y a partir de este Francia tomaba las riendas en su nueva colonia con un proyecto netamente colonial. Siendo Haití, heredera de Saint Domingue, un fenómeno del siglo XVIII, no hay argumentos documentales que puedan demostrar que los dominicanos constituíamos una unidad nacional con Haití. Es más: cuando comienzan a fraguarse los perfiles de la colonia de Saint Domingue, ya se había producido la homogeneización lingüística y religiosa entre los dominicanos, teníamos todas las primacías: ciudades, ayuntamientos, catedrales, universidades, sistemas de enseñanzas; teníamos el dominio total de la isla. Todas esas circunstancias fueron trastocadas por el Tratado de Ryswick, y esas realidades historiográficas, echan por tierra la tesis de que hayamos destruido, con el movimiento de nuestra independencia, la unidad nacional de Haití.
La ocupación haitiana de Santo Domingo de 1822 fue un acto de opresión contra el pueblo dominicano, que concluyó con la redención de 1844.
Estamos ante una sociedad que se cree una cosa que no es. El nombre de Haití, designación extraída de los cronistas españoles del siglo XVI, permaneció durante tres siglos en las Crónicas de Las Casas, y se emplea por vez primera a comienzos del siglo XIX, en 1804. Los haitianos lo emplean para atribuirse una antigüedad que no tenían. No tenían pasado indígena ni le corresponden la historia del XVI y XVII en esta isla. En sus mentes delirantes se creyeron herederos del mundo indígena; confundieron sus gobiernos horrorosos con la libertad; tomaron a sus verdugos, sedientos de sangre, por redentores. Entraron al teatro del mundo como una sociedad de mitómanos. Y como dijo Martí :
Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella, por eso nos parece que se hunde el mundo cuando oímos la verdad. Como si no valiera la pena que el mundo se hundiera antes que vivir en la mentira".
REFERENCIAS
1.Emile Nau : Histoires des caciques d´Haïti, Port au Prince, 1894
2.Odette Roy-Fombrun : Histoire d´Haiti, Port au Prince, Actions Sociales, 1981.
3.Jean Price Mars : Dominicaine, Port au Prince, 1953 t. 1)
4.Carlos Esteban Deive : , Sto. Dgo, 2000 ( Véase, además carta de Jean Biassou pág.448)
5.Beaubrun Ardouin: Etudes sur l´histoire d´Haiti, Port au Prince, 2005.
6.Edner Brutus : L´instruction publique en Haiti, Port au Prince, 1948
7.Pamphile Lacroix : La Revolution d´Haiti, Paris, Karthala, 1995.
8.Thomas Madiou : Histoire d´Haiti 1801-1804 , Port au Prince, 1985

viernes, 20 de febrero de 2015


LA CARAMBOLA DE QUIRINO
Leonel y Quirino son contemporáneos, jóvenes luchadores que por diferentes caminos ascendieron en la escala social, y dejaron huellas indelebles es las actividades de sus respectivas preferencias. Mientras Leonel se dedicaba a la docencia para sufragar sus gastos universitarios, Quirino Ernesto, al despuntar el alba iniciaba su recorrido por las calles de Santo Domingo, conduciendo un viejo automóvil en busca del pan de cada día.
Leonel terminó sus estudios y una vez convertido en abogado comenzó a hacer pininos en un despacho jurídico ubicado en el Edificio Baquero, en  la señorial calle El Conde, orientado por Abel Rodríguez y Mariano Germán. La producción era escasa, y Leonel consiguió que el presidente Jorge Blanco lo designara Abogado de Oficio.
Para entonces, Quirino Ernesto, agotado por las largas faenas, decidió dar un vuelco drástico a su vida, y optó por regresar a Elias Piña, pequeño poblado ubicado en la frontera con Haití, atraído por la prosperidad repentina de algunos conocidos que aprovechando la porosidad de la inexistente línea divisoria, se habían convertido en imprescindibles para los carteles del narcotráfico que han convertido la isla de Santo Domingo en puente de tránsito de la droga que sale de la América del Sur con destino al insaciable mercado norteamericano.
 Leonel y Quirino fueron buenos en sus respectivos oficios, y el abogado, atraído por la actividad política cerró filas en el partido creado y dirigido por el Profesor Juan Bosch, mientras Quirino, generoso, especialmente con los hombres de uniforme, que en la frontera tienen más poder e influencia que el Presidente de la República, cerró filas en el ejército.
Leonel y Quirino prosperaron, y dijeron adiós a las privaciones de la miseria. Leonel, transformado por circunstancias impredecibles en líder político,  alcanzó la presidencia de la República en el 1996, y Quirino, con recursos provenientes del narcotráfico construyó  un diversificado emporio y asumió la condición de Don.
El líder salió de la presidencia el 16 de agosto del 2000, con una alta tasa de rechazo y salpicado por la corrupción. Fue sustituido por Hipólito Mejía, un líder  político campechano y muy espontáneo, cuyo coordinador de campaña y cuñado, Sergio Grullón, en una de las actividades proselitistas desarrolladas en la región sur, había juramentado a un rico e influyente empresario, que resultó ser Quirino Paulino, como miembro del “Comando de Campaña”.
La intervención del Banco Intercontinental (Baninter), tras comprobarse turbios manejos en la administración de los fondos de sus clientes, trajeron a la luz pública  la cuantiosa fortuna acumulada por Leonel Fernández en su primer mandato.  La crisis bancaria asestó un golpe demoledor a la economía dominicana, y la popularidad del presidente Mejía cayó en picada, al mismo tiempo que la estrella de Leonel comenzaba a recobrar brillo.
Los mejores tiempos de Quirino coincidieron con los peores tiempo de Leonel.  Ya Quirino había adquirido la aureola de pródigo mecenas, y como Midas, cuanto tocaba se convertía en oro. Había levantado la hacienda ganadera más próspera y tecnificada del sur dominicano, y sus ejemplares, envidiados por los más prestigiosos ganaderos, eran alimentados a la carta, tenían manicurista y hasta músicos para deleitar sus oídos.
La intervención de sus cuentas tenían a Leonel casi de rodillas, y alguien le mencionó la existencia de un Don, astuto e inteligente, cuyas inversiones requerían el auxilio del poder político. Don Quirino intuyó la caída de Hipólito, en cuyo gobierno alcanzó el rango de Capitán del Ejército Nacional,  y el ascenso de Leonel, y decidió cambiar de caballo.
Leonel y Quirino se necesitaban: a uno le hacía falta dinero y al otro poder político. El Don se entregó en cuerpo y alma a la campaña de Leonel Fernández, y cuanto tenía y cuantos le servían, se vistieron de morado, el color del partido de Leonel.
Leonel ganó, y al Don le echaron el guante mientras dirigía un cargamento de cocaína destinado a las sedientas narices imperiales. Fue extraditado y condenado en Estados Unidos, y durante casi una década el nombre de Quirino cayó en el olvido.
Hilando Fino, un controversial programa de TV dirigido por un periodista sagaz y aguerrido, Salvador Holguín, fue el medio utilizado por Quirino Paulino para salir de su anonimato,  ¡y de qué manera! : ¡Cobrándole a Leonel 200 millones de pesos!
Quirino Paulino afirma, y ha sido reiterativo en sus declaraciones, ofrecidas con más detalles de los que hacen falta para comprobar cuánto hay de verdad o de mentira en sus afirmaciones, que Leonel Fernández lo contactó y le solicitó dinero para financiar su campaña política, y que fue contactado a través de un tal Luis Gutiérrez, y que el dinero aportado le llegaba a Leonel a través de Margarita Gómez, esposa un general muy influyente en el gobierno de Leonel,  o Felix Bautista, y que en ocasiones la entrega era directa. En una de esas ocasiones, afirma el convicto, el ex lanzador y miembro del Salón de la Fama del Beisbol, Juan Marichal, estaba presente.
Fue más lejos, y vincula a la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), la paradigmática organización sin fines de lucro de Leonel Fernández, con el lavado de activos, pues de ser cierto que aportó 7 millones de pesos, producto del narcotráfico, para adquirir una planta de generación eléctrica para este ente “no lucrativo”, estamos en presencia de hechos ilícitos imposibles de desdeñar, y que por la precisión de los detalles suministrados por el convicto narcotraficante bastaría una par de llamadas telefónicas para confirmar la certidumbre o falsía de la denuncia.
¿Habló verdad Quirino?
El 96% de la población dominicana otorga crédito a las declaraciones de Quirino Paulino. Si usted y yo nos colocamos en el 4% que no le otorga ningún crédito, por lo menos nos encontraremos entre los que no nos satisface como respuesta la descalificación por la condición de narcotraficante confeso y convicto del autor ni de la denuncica, ni  con las evasivas de Leonel Fernández.
Quirino asestó un golpe rudo y contundente en el mismo hígado de Leonel Fernández, quien se dobló, y pretende recuperarse del golpe permaneciendo agachado y dejando a su claque la limpieza de su deteriorada imagen pública.
El golpe de Quirino rebotó en el ojo derecho de Hipólito Mejía, dejándole un moretón que no sanará por ahora, y que terminará dejando sólo en la cancha del PRM a Luis Abinader, y de paso provocó ronchas en la delicada epidermis del presidente Medina, en cuyo rostro, rojo de vergüenza, quedó impreso el golpe moral, reacción de la naturaleza tímida y reservada de Danilo Medina, persona honesta y de principios, que no pudo eludir la carambola de Quirino.
Como una derrota se puede convertir en victoria, bien haríamos los dominicanos en aprovechar la carambola de Quirino para iniciar las labores sanitarias y profilácticas que requiere con urgencia la actividad política en nuestro país.

Con líderes políticos extendiendo la mano y cerrando los ojos para recibir dinero procedente del narcotráfico o de la corrupción, el Estado Social Democrático y de Derecho que promete la Constitución de la República será eternamente una utopía.

¡Aprovechemos la carambola de Quirino!

viernes, 12 de diciembre de 2014

LAS MANZANAS PODRIDAS DEL PIB DOMINICANO


El "milagro económico dominicano", contrario a lo que ha sucedido en la América Latina y el Caribe en la última década, ha incrementado la pobreza en todas sus manifestaciones, alcanzando en el 2014 un 44.1% de la población; ha reducido el poder adquisitivo de la clase media, disminuido en un 27% el poder de compra de los salarios de los obreros, y ha llevado a los bolsillos del 5% dela población, constituidos por los dueños del gran capital, incluyendo funcionarios corruptos y ladrones de cuello blanco, el 35% de las riquezas producidas en dicho período.
Estas cifras con aportadas por organismos internacionales, entre ellos el Banco Mundial, reconocidas por el PNUD y avaladas por el Banco Central de la República Dominicana. Los pobres son cada vez más pobres, y a corto y mediano plazo no se vislumbran cambios favorables a su mala suerte.

En el año a punto de concluir, según las cifras oficiales, la economía crecerá un 7.2%, superando con creces la media de América Latina y el Caribe, y comparado con el resto del mundo nos colocamos en niveles astronómicos. 

Tanto dinero ha llegado a los bolsillos de los magnates y los altos funcionarios de la nación, que muchos tienen que asolear sus fortunas para que los dolares y euros no se les pudran, y si lo hacen no es porque no confien en el sistema bancario, sino porque su procedencia les impone máxima discreción. Ese dinero sustenta el boom de la construcción, y ciudades como Santo Domingo, de la noche a la mañana, se desarrolla como una gran urbe que crece hacia arriba, exhibiendo centros comerciales gigantescos, con el comfort, facilidades y ofertas que no tiene nada que enviar a cualquier gran ciudad europea, asiática o americana.

Crece tanto la economía que cada año decrece la presión tributaria, y los tecnócratas, acostumbrados a la frialdad de los números, sugieren la conveniencia de aumentar impuestos. Precisamente el gobierno de Danilo Medina se inició con una reforma fiscal, y la misma, por primera vez, grabó los artículos de la canasta básica, incluidos café y azúcar, además de congelar el respiradero de los trabajadores con salarios más o menos decentes, suprimiendo la indexación salarial, lo cual contribuía a disminuir la erosión del poder de compra de la clase media.

El gobierno de Danilo Medina, a quien se le reconoce méritos por incluir en el presupuesto de gasto público el 4% para el sector educativo,  reconoció públicamente que con 10 mil pesos de salario es imposible "vivir" en la República Dominicana, pero sus palabras no han sido acompañadas de  iniciativas para superar esa iniquidad, y al finalizar el 2014, el salario mínimo más elevado que paga el sector privado apenas supera los 9 mil pesos, y gobierno paga menos de 8 mil pesos a guardias y policías.

Ese es el panorama para el que el ex presidente Leonel Fernández propone un incremento de la presión tributaria. Ninguna de las reformas tributarias, seis en total, impuestas por el Partido de la Liberación Dominicana, ha afectado directamente a las ganancias del gran capital, pero todas se han cebado en contra de la gran masa consumidora, quien sin recibir incremento salarial y perdiendo un 27% de su poder de compra, tienen que ingeniárselas para seguir engañando el estómago y ver crecer sus hijos sin ninguna posibilidad de romper el cerco de la miseria.

No obstante, la economía crece y crece, a pesar de que la industria manufacturera languidece y que los sectores que producen riqueza apenas sobreviven, entre ellos la agropecuaria.  Entonces, ¿ de dónde surge tanta riqueza? ¿Quien contribuye al sostenido crecimiento del  Producto Interno Bruto de la República Dominicana? 

Respuesta: las actividades ilícitas, entre ellas el narcotráfico, la trata de personas, las prostitución y la corrupción administrativa.

La República Dominicana es la lavandería más grande del caribe, y ese dinero proviene de actividades que no pagan impuestos. ¿Cuántos miles de millones de dólares han sido inyectados a la industria de la construcción provenientes del narcotráfico y la corrupción administrativa en los últimos diez años? 

Cuantificarlos es una tarea casi imposible, pero si   un funcionario que ocupó un cargo de poca importancia en el gobierno de Leonel Fernández al asumir sus funciones declaró poseer unos 500 mil pesos dominicanos, equivalentes a 12 mil dólares,  hoy es dueño de un fortuna que supera los 3 mil millones de dólares, asumir  que el robo al erario público, cuyos frutos son inyectados a la economía, es uno de los factores que contribuyen  el "milagro dominicano" es una inferencia lógica presumir que supera más de un billón de dólares.

Lo mismo sirve para comprender como el dinero proveniente del narcotráfico, inyectado en la corriente económica a través de diversas actividades, entre ellas el sector construcción, ventas de vehículos, casinos, etc., contribuye al incremento del PIB.  Esas son las manzanas podridas de nuestra economía.

Países pragmáticos como Inglaterra, por sólo citar un ejemplo, incluyen para el cálculo del PIB, el conjunto de riquezas provenientes de actividades ilícitas, entre ellos el narcotráfico y la prostitución, pues resulta imposible ignorar el dinero de procedencia ilícita que navega en el canal de la economía "transparente". 

Si bien es cierto que el dinero sucio incrementa el PIB, no es menos cierto que la incrementar la presión tributaria en las economías que crecen por el aporte del dinero sucio, es castigar a la masa que sobrevive con el sudor de su frente, con trabajo  escaso y siempre mal remunerado.

Por eso, justificar el incremento de la presión tributaria  en base al crecimiento del PIB, en economías que se nutren de dinero sucio, es castigar al pueblo con el pago de un tributo sin haber recibido ningún beneficio. 








martes, 25 de noviembre de 2014

 

La elevada popularidad del presidente Danilo Medina,
y la deteriorada imagen del ex presidente Leonel Fernández, son los factores que alimentan la percepción de la inteligencia que dirige el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) para justificar la reforma constitucional que abra el camino para una nueva repostulación del actual presidente dominicano.

Danilo Medina, la antítesis de Leonel Fernández en cuanto a estilo de gobierno, es un hombre mesurado, sin ínfulas de erudito y cercano al pueblo llano. Su sostenido y elevados niveles de aprobación se debe en gran medida a la desastrosa gestión de Fernández, sobre todo en cuanto concierne a la deshonesta y opaca administración de los fondos públicos.

Varios funcionarios de la administración de Fernández, todos ingenieros civiles muy cercanos al ex presidente, son señalados como responsables de actos de corrupción administrativa, puesta en evidencia por la investigación llevada a cabo por el Ministerio Público en la persona de Francisco Domínguez Brito, Procurador General de la República y dirigente del PLD. 

Mientras el Ministerio Público, dependencia del Poder Ejecutivo que dirige el presidente Medina, enfila sus cañones y apunta a connotados leonelistas, entre ellos al senador Felix Bautista y al ex Ministro de Obras Públicas Víctor Díaz Rúa, el Poder Judicial, subordinado a Leonel Fernández, se ha encargado de minar las iniciativas oficiales dirigidas, aparentemente, a sancionar los actos de corrupción cometidos por los mencionados funcionarios.
A través de la Procuraduría Especializada para la Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), el Ministerio Púbico acaba de depositar un expediente que supera las 100 mil páginas, donde afirma que están las pruebas de los actos de corrupción cometidos por Felix Bautista. 

Resulta paradógico que sea el Ministerio Público quien se encargue de buscar pruebas, pues la Constitución del 2010, iniciativa de Fernández, revirtió la carga de la prueba en materia de corrupción adminsitrativa, y es a los funcionarios públicos que corresponde demostrar el origen de los bienes adquiridos durante el período que ejercieron la función pública. En el caso de Bautista, la bien documentada acusación, especifica los bienes que el senador adquirió, entre los que se encuentran cientos de inmuebles, fábricas y hasta un avión, y es a él, acusado de corrupción, a quien le corresponde demostrar el origen de sus bienes.

Una y otra vez los jueces escogidos por Leonel Fernández han favorecido a Felix Bautista, y aunque todo luce indicar que se trata de una guerra perdida, el danilismo reeleccionista insiste, a través del Procurador General de la República, en perseguir la corrupción atribuida a Leonel Fernández.

Se trata de una  lucha por el poder entre las dos facciones que se disputan la hegemonía dentro del PLD, y como se trata de un asunto puramente político, tan pronto como haya una definición en cuanto a quien será el próximo candidato presidencial, las iniciativas del sistema para aparentar que persigue a los ladrones de fondos públicos pasará a un segundo plano, y muy probablemente, las inmensas  fortunas administradas por Felix Bautista y Víctor Díaz Rúa sean las que financien la próxima campaña del PLD.

Felix Bautista es el Secretario de Organización del PLD, cuadro político de Leonel Fernández, y anteriormente de Danilo Medina, y resulta que ni Danilo Medina, presidente de la República, ni Leonel Ferández, Presidente del PLD, se han pronunciando sobre una posible sustitución  de Bautista al frente de la tercera posición más importante dentro de la estructura partidaria. Y si  Leonel Fernández y  Danilo Medina
se sienten a gusto conque un funcionario señalado como megacorrupto siga dirigiendo el PLD, es obvio que para la próxima campaña los veremos juntos arengando las masas dominicanas... y borrón y cuenta nueva.


Mientras tanto, Danilo Medina sigue en sus aprestos reeleccionistas, asumiendo una pose de oveja mansa  y sin ambiciones... dispuesto a seguir sacrificándose por los pobres del país, azuzando la persecución de los megacorruptos hasta acorralarlos y lograr que Leonel Fernández, para salvar su propio pellejo, se trance y ordene a sus senadores y diputados proceder a reformar la constitución para garantizarle al PLD cuartro años más de danilismo.


El camino de la reelección está pavimentado con la "política anticorrupción" de Danilo Medina, y si lo que se recoge en los mentideros políticos  responde a la realidad,  Leonel Fernández ha descifrado el mensaje, y está sopesando la posibilidad de sumar sus rugidos a la campaña reeleccionista, supeditado a que Danilo Medina pague el precio:  La cabeza de Francisco Domínguez Brito y el archivo definitivo de los procesos por corrupción seguidos a Felix Bautista y Víctor Díaz Rúa.


¿Pagará Danilo Medina el precio?   Como Danilo Medina esun político de pies a cabeza, las 24 horas del día, no tengo la menor duda de que sí, Danilo Medina estaría dispuesto a sacrificar a Dominguez Brito y  a suspender la persecución a Felix Bautista si Leonel apoya su reelección, y si eso ocurre, los funcionarios corruptos utilizarán su fortuna a favor de la reelección de Danilo Medina, y una vez más comprobaremos que en  la República Dominicana el sistema judicial es un apéndice del poder político de turno,  y que no funciona cuando es necesario  condenar a los funcionarios corruptos, sobre todo si, como en la especie, son dirigentes del partido en el poder.

sábado, 5 de abril de 2014

DE VÍCTOR PIE... A LUIS PIE

 Víctor sufrió una accidente laboral, le amputaron el brazo derecho y no volvió a cortar caña. En la década de los 80 sus facultades mentales habían disminuido, y vagaba por las calles de Ocoa, zaherido por las burlas y acosos de adolescentes alienados e inconscientes, que disfrutaban contemplar sus airadas e impotentes reacciones.


Víctor Pie solía tener períodos de relativa tranquilidad y, sentado en uno de los  bancos del Parque Libertad, disfrutaba contemplar diluirse las volutas del humo que exhalaban sus cigarrillos Cremas. Conversé con mi tocayo muchas veces y siempre lo traté como una persona normal... y lo era, excepto en esos momentos cuando el enjambre de los tristes pensamientos que lo acosaban eran agitados por el ensañamiento de sus verdugos.


Una noche se rompió el hilillo que lo ataba a la cordura eventual, y desnudo, perseguido por una jauría de jóvenes  lunáticos, Víctor Pie corría como un desesperado, mientras la multitud lo apedreaba, como si trataran  de lapidar una bestia peligrosa.

El destino me había colocado en la alcaldía del municipio de San José de Ocoa, y en  mi condición de Sindico no iba a permitir que humillaran a un ser humano, incapaz de defenderse y de comprender su propia realidad. 

Temblando de miedo, abrazando su desnuda anatomía con el zoquito y el brazo bueno, arrinconado en un letrina abandonada, Victor Pie, resignado a su suerte, aguardaba la muerte en manos de sus verdugos: una turba diabólica integrada por adolescentes y adultos deshumanizados.

Acompñado de Marcos Sánchez (Bikili), uno de mis asistentes, llegué a su lado, luego de contener a los frenéticos y alocados mozalbetes que insistían en aplastarlo bajo sus insultos.Logramos calmarlo, y tras vestirlo, la única alternativa que en esos momentos parecíome sensata fue buscar tratamiento siquiátrico, pues Victor Pie, aparentemente  sólo en el mundo, requería el auxilio de la ciencia; nadie le conocía familia, y su vida transcurría  durmiendo donde le cogiera la noche.

Llegamos en horas de la madrugada al Hospital Siquiatrico Rodolfo de Lara,  el célebre maniconio del 28, donde van a parar, si alguien se conduele, todas las personas, hombres o mujeres, que en la República Dominicana sufren trastornos mentales, y no tiene ni dolientes ni dinero. Lo internaron con la condición de que me hiciera responsable y fuera a recibirlo tan pronto le dieran de alta. Desde entonces Victor Pie se convirtió en mi loco, y como  también me llamo Víctor, no faltó quien dijera que yo estaba tan loco como mi mi tocayo, mi amigo Pie.

Mientras mi loco soportaba el tratamiento siquiátrico, Pedro Martínez El Sabio sugirió como tratamiento post siquiátrico una terapia laboral. Pedro Martinez El Sabio estaba convencido de que la  etiología de la enfermedad mental de Víctor Pié tenía una causa económica. ¡Qué váina, eh!  ¿Será esa la causa de la epidemia de suicidios que consterna la conciencia de la parte sana de la sociedad dominicana?

Si Ducho, Pedro Martínez El Sabio,  sostenía que a Víctor Pie lo que le trastornaba la mente era el arranque, la falta de dinero en los bolsillos, la miseria absoluta, había que hacerle caso, y sus consejos fueron la guía para curar a Pie.  La autoridad administrativa del hospital siquiátrico llamó para informarme que mi loco estaba de alta, y cuando recogí a Victor Pie, vestido con ropas limpias y más lucido que Albert Einsten, me sentí contento, y regresamos a su tierra de Ocoa conversando animadamente. 

Empleamos a Victor Pie como trabajador nominal del Vivero Municipal, y el hombre comenzó a sentirse en sus aguas. Amaba la tierra, el campo, el olor del bosque, ver los tiernos brotes crecer, y escuchar la voz del Padre Luis animar su trabajo. El vivero producía plantas nativas,  y frutales, principalmente higos, que eran distribuidos gratuitamente, y destinada su producción a los proyectos de reforestación  que desarrollaba ADOESJO, la popular Junta de Desarrollo de Ocoa, cuya alma y mentor principal lo era el irlandes Louis Jhosep Queen Cassidy, nuestro querido e inolvidable Padre Luis.

Victor Pie, con una sola mano, producía más que otros con las dos manos, y cobraba cada quince días su salario nominal. Comenzó a vivir la vida de ser humano útil y productivo, y a recobrar la conciencia de su importancia. A Pedro Martinez El Sabio, le llamaba papá. Y así fue, y Victor Pie fue como un hijo, solidario y amoroso, pues cuando Pedro Martinez El Sabio fue postrado por la enfermedad que terminó por cobrarle la vida, Victor Pie, todos los días, iba hasta su lecho.El 16 de agosto del 1996 El Sabio se marchó, y ahí, al lado de su féretro, estaba Víctor Pie, un hermano haitiano, rescatado a la vida por el cariño de sus hermanos dominicanos.
Estas reflexiones emotivas nacen de las victorias de  Luis Pie, que con magistral habilidad y a patadas ha colocado su nombre en el firmamento de nuestro cielo deportivo. Acaba de clasificar ganando un oro, derrotando a un mundialista. El deporte dominicano exhalta sus triunfos y lo celebra orgulloso como uno de los nuestros, que podría ser el próximo oro olímpico de los dominicanos. Nació en Bayaguana, y como es una estrella, nos lo apropiamos como  joya de nuestra corona. ¡Qué bien! Yo también lo siento así: ¡Luis Pie es de nosotros!

... Pero, ¿ acaso Juliana Deguis no es tan dominicana como Luis Pie? Ambos son nativos de la misma provincia, donde hasta hace poco la mayoría de la población residía en bateyes, los archipiélagos desconocidos de nuestra geografía cañera, cuya gente, tras la fracasada privatización de los ingenios, han tenido que salir a lo claro para no morirse de hambre, y ya en la claridad, reclaman su derecho a la nacionalidad dominicana, y unos, como Luis Pie, a patadas, ha llenado de orgullo y esperanza a los dominicanos, y a patadas a ratificado su derecho legítimo a ser considerado uno de aquí.

Las palabras del pateador reflejan el orgullo de su dominicanidad, citamos:  "Sabía a quién me enfrentaba. Quería buscar eso, vencer al subcampeón mundial de plata pasado. Un tremendo atleta, pero en Dominicana lo tenemos todo, los mejores entrenadores y atletas, solamente hay que salir al terreno a buscar nuestro mérito".
Muy pronto lo veremos subir a un podio, a lo más alto, llorar escuchando el himno de Prud, Homme y José Reyes, abrazado a la enseña tricolor, rodando por sus mejillas las lágrimas que arranca la emoción de lo dominicano.


De Victor Pie... a Luis Pie ha llovido mucho, y para que esa lluvia moje, empape y haga frutificar la conciencia encallecida de quienes pretenden tapar el sol con un dedo, desconociendo la realidad,  le recordamos que tenemos una deuda con los dominicanos de origen haitiano, y que llegó la hora de pagar el costo jurídico de la irresponsabilidad social de la oligarquía y la complicidad de los políticos corruptos que han administrado el Estado Dominicano.




jueves, 13 de marzo de 2014

POR UNA REFORMA PRO OPERARI : MÁS DINERO PARA LOS OBREROS



La  paz laboral  que ha caracterizado las relaciones obrero patronales de la República Dominicana en los últimos  veinte años,   fruto  el consenso tripartito entre el Estado, los empleadores y los trabajadores, descansa sobre  el andamiaje jurídico de la Ley 16-92, nuestro emblemático Código Laboral, sustituto del Código Trujillo de Trabajo, que estuvo vigente desde el 11 de junio del 1951.


En ese lapso los empresarios se han hecho más ricos  y  los trabajadores más pobres. En los últimos diez años el poder adquisitivo del salario  de los trabajadores se redujo en un 27%, y esa estrepitosa caída del poder de compra del salario se ha traducido en un creciente deterioro de la calidad de vida de la mayoría de la población dominicana.  

Los estudios más recientes del PNUD y el Banco Mundial revelan que en la República Dominicana ha aumentado la pobreza extrema y que la clase media baja de hace diez años ha visto disminuir drásticamente su calidad de vida;  paradógicamente, sobre las escuálidas finanzas de la clase media y la escasez de los más necesitados han caído como langostas voraces e insaciables las últimas cinco reformas fiscales, todas prohijadas por gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), pues ha sido sobre la base de impuestos indirectos, que encarecen alimentos, bienes y servicios de primera necesidad que se ha mantenido el equilibrio macroeconómico del país. En resumen las familias más pobres están pagado para beneficiar a las más ricas.

Mientras los empresarios son beneficiarios de fabulosas exenciones de impuestos, los gobiernos del PLD han  grabado los  productos de la canasta básica, tales como azúcar, chocolate, aceite, etc. Un chofer de concho o un motoconchista pagan 86 pesos de impuesto por cada galón de gasolina que consumen; pero, empresas tan poderosas como la Barry Gold, son favorecidas con la exoneración de impuestos por los combustibles que consuman. Los cálculos de organismos internacionales estiman que el monto económico de los privilegios que reciben los empresarios dominicanos equivale a un 4.5% del Producto Interno Bruto al nivel actual. Eso es mucho dinero, que si fuera invertido en el sistema de salud habría hospitales bien equipados y con medicinas gratuitas para todos los dominicanos.

La Ley 16-92, nuestro Código Laboral, a juicio de empresarios y funcionarios, está desfasado  y deber ser reformado, y creemos que sí, que debe ser reformado, pero no para empeorar o mantener vigente el estado de cosas, sino para transformarlo en un instrumento jurídico ágil y efectivo para disminuir los niveles de pobreza y las perspectivas tan poco halagüeñas conque el trabajador dominicano vislumbra su futuro, cuando ya sin fuerzas para trabajar, acosado por una enfermedad, o en la edad en que el retiro es obligatorio, se encuentra en la calle, sin techo ni medicinas, viviendo, como dice el pueblo, con una mano alante y otra detrás.

La clase obrera dominicana vive su período de mayor indefensión de los últimos cincuenta años, y los gobiernos del PLD, con Leonel Fernández a la cabeza, neoliberal a ultranza, favoreció una política de privatización de la empresa pública que resultó funesta para los trabajadores y de pingues beneficios para los dueños del capital, pues mientras los trabajadores fueron abandonados a su suerte,  el capital compró a precio de vaca muerta.

Un ejemplo patético de esta  cruel y azarosa realidad la representan los ex obreros del Consejo Estatal del Azúcar (CEA).   Después de la privatización de los ingenios del CEA, ocurrida en el 1996, durante el primer gobierno de Leonel Fernández, todavía en el 2014, transcurridos 18 largos años de la funesta privatización, los hoy ancianos braceros, exhaustos, siguen reclamando una pírrica pensión, que ronda los 5 mil pesos, cuando la canasta básica se aproxima a los 25 mil pesos. En el ínterin, viviendo de promesas y burlados con pensiones otorgadas por decreto que nunca se convirtieron en dinero, 417 obreros del quebrado Consejo Estatal del Azúcar han muerto, todos de impotencia y muchos de inanición. Ese es el fruto de la política neoliberal impuesta por Leonel Fernández.

 Los trabajadores, cuyos dirigentes parece que fueron comprados y castrados por el poder económico, asisten como convidados de piedra a las discusiones sobre las reformas al Código Laboral patrocinadas por el empresariado dominicano, y hasta ahora no se ha escuchado una sola voz que favorezca una reforma pro operari.

Corresponde a los representantes de los trabajadores jugar un rol activo en las discusiones, presentando propuestas susceptibles de transformar el Código Laboral en un instrumento jurídico eficaz para acercar la justicia social; tienen el deber de reclamar una reforma que ponga más dinero en los bolsillos de los trabajadores, lo que contribuirá a dinamizar la economía y a estrechar la brecha entre ricos y pobres. Hay una excesiva cantidad de dominicanos viviendo en la pobreza extrema, y la reforma al Código Laboral que buscan los empresarios creará más pobreza. Esperamos que los líderes sindicales que asisten a las discusiones despierten y abracen la causa del trabajador, presentando propuestas para una reforma pro operari.

Aunque empresarios y gobierno hablan de la necesidad de cambiar el modelo económico, nadie ha encaminado propuestas para que el cambio se manifieste positivamente  en  los bolsillos de trabajadores; es imposible  romper las cadenas de la pobreza sin dinero, y  con salarios que apenas alcanzan para pagar un tercio de la canasta básica, la justicia social seguirá siendo una quimera inalcanzable.

La mentalidad encomendera del empresario dominicano ha quedado plasmada en sus propuestas de reforma al Código Laboral, entre cuyos propósitos se encuentra reducir los derechos de la maternidad, incrementar la jornada laboral, ampliar el período probatorio y eliminar o reducir el derecho  de cesantía. La retrógrada propuesta de los empresarios pretende conseguir  más fuerza de trabajo a cambio de menos dinero.

¿Qué tipo de reforma al Código Laboral necesitan los trabajadores dominicanos?

Nuestra clase obrera necesita un salario mínimo más elevado, cuya indexación anual se produzca automáticamente, para evitar la pérdida de la capacidad de compra del salario; reducir la jornada laboral a 40 horas, de manera que el trabajador disponga de tiempo para invertirlo en su superación, compartir con su familia o recrearse; ampliar los beneficios de la maternidad, de manera que la trabajadora parturienta disponga por lo menos  dos años junto a su criatura, percibiendo el doble de su salario; reducir el período probatorio a un mes, de manera que los derechos del trabajador entren en vigencia en un menor período de tiempo; recibir como bonificación anual equivalente  al 25% de los beneficios de la empresa; derecho al sueldo catorce, que coincida con el inicio del año escolar, para poder financiar las necesidades educativas básicas de sus hijos,   y a beneficiarse económicamente de sus inversiones en la seguridad social antes de que alcance la edad de jubilación.

Es tiempo de hacer lo que nunca se ha hecho, en materia de reforma laboral, y el presidente Danilo Medina Sánchez dispone de una magnífica oportunidad para introducir en el Código Laboral las reformas que necesita la clase obrera,   que debe ser pensada y concretizada en función de acercar la justicia social al mundo laboral, poniendo más dinero en el bolsillo de los trabajadores.